miércoles, 4 de enero de 2012

LAS EXPERIENCIAS PARA EL MAÑANA DE LAS LUCHAS DEL AÑO RECIÉN PASADO.



Sin lugar a dudas, este año ha sido de una amplia y multitudinaria movilización social. Muchos podrían definir que efectivamente ha existido un despertar social y masivo en demanda de los derechos negados. Pero los revolucionarios sabemos que este periodo álgido de movilidad social no ha sido un espontáneo despertar, ni que tampoco ha sido un simple despertar, es continuidad de las numerosas luchas de las masas de los últimos 5 años, pero demuestra un grado de maduración en la lucha, principalmente porque las luchas de este 2011 son producto de un movimiento ampliamente masivo, lo que indudable e indiscutiblemente es sumamente beneficioso para la acumulación de la lucha social, pero al mismo tiempo nos plantea un sin número de desafíos para continuar la lucha.

Este 2011, es parte del acumulado de luchas sociales, que se gestan desde el perfeccionamiento del modelo capitalista, es decir, la ultra acumulación a partir del traspaso de sectores estratégicos a manos privadas, en especial manos imperialistas. Esto ha provocado una fuerte explosión social, más específicamente aún, la demanda estudiantil se gesta a partir del agotamiento de la administración del modelo neoliberal, es decir, de todas aquellas transformaciones sociales realizadas durante el periodo dictatorial encabezado por Pinochet (fines de los ´70s específicamente), donde el Estado dejó de ser el garante de la educación traspasando su responsabilidad a las familias las que deben escoger entre la educación que brinda el municipio o los particulares. La masificación de la demanda estudiantil se sumó a la perseverante y digna lucha de las masas de nuestro país que han dado en el último tiempo; principalmente las luchas de las comunidades mapuche en la recuperación de su tierras, del movimiento de deudores habitacionales y de pobladores y de trabajadores precarizados.

La fuerte demanda estudiantil que caracterizó al 2011, fue una expresión social de los derechos populares que este modelo perverso niega,  a salud, a vivienda, a trabajo, etc. son los principales derechos que durante mucho tiempo nuestro pueblo han visto negados y también han visto como los inescrupulosos de siempre han lucrado con ellos. Dada esta situación, ningún gobierno burgués, (Concertación - Alianza) se ha propuesto modificar la situación en beneficio directo de la gran mayoría de la clase trabajadora. Todo lo contrario, durante los 20 años de la Concertación y durante el desarrollo de los primeros dos años del gobierno de derecha, las muestras son más que suficientes de que su administración se desarrolla en beneficio directo del macro crecimiento económico, es decir, de cómo  los ricos se hacen cada vez más ricos (burguesía nacional y sus secuaces imperialistas), y como los pobres recibimos cada vez menos migajas de parte del falso “desarrollo” y de la extracción de los recursos naturales que son de todos los habitantes de este país, por lo menos así creemos que tendría que serlo.


LO QUE NOS DEJA ESTE 2011 PARA LOS REVOLUCIONARIOS:

En primer lugar reconocer cómo diablos es que se producen los cambios. La historia tiene cientos de ejemplos, pero igualmente aparecen los cantos de sirena de la democracia burguesa y representativa que nos pretenden conducir por el camino del consenso alejándonos de la lucha. Solo a través de la lucha se logran visualizar las demandas populares, los derechos negados por los ricos. Solo a través de la lucha se logra presionar al orden y al gobierno burgués. De otro modo, el camino es de oídos sordos.
En segundo lugar, que el lucro es parte esencial y lógica del sistema económico capitalista, por lo tanto, en las actuales circunstancias, con cada necesidad humana se ha hecho un negocio. Este año se reafirmó de manera mucho más patente y masiva que los diputados y senadores legislan en beneficio de los ricos y los empresarios; que  el gobierno y los empresarios son enemigos de las clases trabajadoras y evitarán cualquier beneficio directo para éstas (educación, salud gratuita y de calida, trabajos dignos y bien remunerados, viviendas sociales de calidad, etc.), puesto que esto está en contradicción con sus intereses.

Además de esto, el sistema está diseñado para “perfeccionarse” y “reformarse”. Por lo tanto, los revolucionarios sabemos que ni el perfeccionamiento del sistema, ni la reforma de éste permitirán realizar los cambios que el pueblo necesita en pos de su directo beneficio y liberación. Es ahí donde los sectores oportunistas en el seno del pueblo (el PC a la batuta) salen a hacer su triste papel de apaciguar las aguas para llevarlas a su añejo molino.

Es importante destacar que pese al masivo apoyo del movimiento estudiantil de la mayor parte de la sociedad chilena, y los siete meses de movilización que se caracterizaron con cortes de avenidas y calles, paros, marchas y tomas, no lograron revertir la lógica de mercado de la educación chilena, (eso por lo menos hasta ahora). Finalmente las demandas, “no al lucro”, “educación gratuita” se entramparon en el congreso, y las masivas manifestaciones se diluyeron en el transcurso del fin de año. 

Las enseñanzas del 2011 y lo que nos espera para el 2012, es que la única forma posible de cambiar la lógica y el diseño del modelo, es una transformación total (política y económica, del modelo). Que las reformas no son suficientes para generar mejores condiciones de vida para la clase trabajadora. Que las demandas populares no pueden ser resueltas por las cada vez menos representativas cúpulas bipartidistas que han gobernado desde hace décadas, ni tampoco por quienes hoy se arriman a su alero.

Para los revolucionarios nos queda seguir preparándonos, educarnos, formarnos, organizarnos, para las muchas luchas que se nos avecinan, hacia la victoria final, hacia la revolución socialista y la liberación total de la clase trabajadora y de todos los males del capitalismo. Pero no podemos quedarnos en la complaciente preparación para el mañana, ni en la postergación eterna de la lucha “esperando las condiciones ideales”; el pueblo, y sin duda que eso hemos aprendido también este año, se foguea y aprende al calor de la lucha, en cada esquina, asamblea o toma, ejerciendo directamente su puesto en la historia de la lucha de clases; dándole vida a esa vieja y vigente consigna marxista de que “no se trata sólo de interpretar la realidad, sino que de transformarla”. La práctica es el criterio de verdad, y la lucha es el camino del pueblo.

LO QUE SE VIENE PARA EL 2012:

Los sectores reaccionarios están esperanzados en que este 2012 no se desarrolle el mismo nivel de masividad de las movilizaciones del año recién pasado, como lo señaló el nuevo ministro de educación. Es necesario (como lo han hecho los balances de la CONFECH y la ACES) que se sumen muchos más actores a este movimiento popular, donde deberían comenzar a involucrarse los trabajadores como eje central de la producción, en sindicatos u organizados más allá de la legalidad, los comités de cesantes, los comités de allegados y por supuestos todos y todas aquellas personas que se sienten descontentas con este modelo de injusticia. 
Como revolucionarios, esperamos también, que se manifieste y se exprese un total rechazo a las elecciones municipales burguesas que solo sustentan y avalan la democracia elitista y marginadora que existe en este país, en donde se gasta y se invierte a destajo, y donde no existe ningún interés por resolver las necesidades sentidas por la mayoría.

A nivel nacional e internacional se vislumbrar vientos de cambio, una nueva oleada de revueltas populares no será suficiente para hacer saltar la democracia de los ricos ni eliminar la sociedad de clases. Sabemos que el sistema ha aprendido a reestructurarse cuando no se le da una batalla decisiva sino solo cosmética. Fortalecer las organizaciones populares será vital para dar orientación a la decidida lucha y resistir a los cantos de sirena electorales que ya encandilan a las vanguardias del ayer.

1 comentario:

Anónimo dijo...

MUY BUENO